
Sacred 2 no es una continuación del anterior título de Ascaron, sino que se trata más bien de una precuela que nos sitúa alrededor de Dos mil años antes de los hechos acaecidos en Sacred, en unos tiempos difíciles en donde la vasta tierra de Ancaria se encuentra al borde del colapso. Las facciones de bien y del mal ansían el control de la Fuerza T y luchan por conseguirla, ya que según cuenta la leyenda, el que controle dicho poder, controlará las decisiones de Ancaria.
Y aquí hacemos entrada nosotros, tras jurar lealtad a la facción que más nos seduzca, comenzaremos una campaña que nos llevará muchas horas y que nos obligará a realizar un gran viaje de conocimiento, entrenamiento, dedicación, compromiso y, sobre todo, de lucha a lo largo y ancho (y de verdad que lo es) de toda la extensión de Ancaria.
Rizando el rizo
A nadie sorprenderá la afirmación de que el Sacred original se trataba de un clon con buenas aptitudes de Diablo, con todas sus virtudes, y también con todos sus defectos. Llegó en un momento en donde el género no pasaba por sus mejores momentos y obtuvo una buena acogida por parte de público y crítica que propiciaron esta segunda parte.
Y esos buenos resultados quizás lo que provocaron es que los chicos de Ascaron no quisieran arriesgar demasiado y lo que nos plantean con Sacred 2 es una vuelta de tuerca del mismo concepto intentando dotar a su nueva creación de una entidad más propia. Para lograr este noble propósito no han escatimado en detalles y han puesto a nuestra disposición más personajes con una capacidad de personalización más profunda gracias a la gran cantidad de hechizos disponibles y de todas las habilidades que es posible ir aprendiendo.
También decidieron mejorar un poco el aspecto gráfico, y crear nuevos menús mucho más completos. Si bien Sacred nunca destacó por su apartado gráfico, una verdadera mejora era más que necesaria para poder intentar competir en este complicado mundo de los videojuegos.
La parte negativa llega de la mano de que todas estas innovaciones lo que provocan es que el juego resulta mucho menos accesible. Ascaron tomó la decisión de disponer de un entorno de pantalla mucho más limpio, en donde veamos claramente por donde nos estamos moviendo, a costa de eliminar información en pantalla acerca de nuestro estado, inventario, hechizos, armadura… y este hecho provoca que durante los primeros momentos de la aventura pasaremos bastante tiempo navegando entre menús para encontrar lo que estamos buscando.
Jugabilidad
No nos engañemos, Sacred 2 sigue siendo el mismo machaca botones que fue Sacred (y todos los clónicos nacidos a la sombra de Diablo), en el que tendremos que recorrer un mundo extremadamente grande realizando diferentes misiones para llevar a buen puerto los objetivos principales de nuestra facción. Estas misiones consistirán en lo típico: matar algo o alguien, transportar un presente al otro lado del mundo, escoltar a otro personaje al que ayudaremos a cumplir su misión… y a través de su consecución, y de todos los combates menores que iremos librando al desplazarnos por el mapa, mejoraremos nuestras estadísticas y habilidades; y como es habitual en estos juegos, al final nos comprometeremos a cumplir todos los encargos, ya que entre idas y venidas por Ancaria, acabaremos cumpliéndolos alguna vez.
Tampoco podemos olvidarnos del apartado multijugador. En su día, Sacred contó con un sistema de juego muy interesante que era la posibilidad de jugar la aventura acompañado por varios amigos. No era posible importar nuestro personaje del juego offline, pero por entonces era algo novedoso y muy divertido. Después de cuatro años, el modo multijugador de Sacred 2 es el mismo. Está bien que aquello que funciona no se varíe sustancialmente, pero al menos unas ligeras mejoras no le hubieran venido nada mal, más teniendo en cuenta las posibilidades de las que ahora disponemos en cuanto a posibilidades jugables y a conexiones de red se refiere.
Gráficos
No puede decirse que Sacred fuera un virtuoso en cuanto a tecnologías gráficas aplicadas, y a pesar de que se le ha sometido a una completa restructuración en este aspecto para hacerlo más actual, el resultado sigue siendo pobre.
El motor gráfico es bastante limitado y los detalles de escenario y personajes muy justitos. Árboles, piedras, tierra en general, así como enemigos comunes se repiten hasta la saciedad, y más teniendo el tamaño del mapeado, haciéndonos sufrir una regresión temporal hacia el pasado
Música y Sonido
Si el apartado gráfico ya es bastante difícil de ver, el sonoro es complicado de escuchar. La banda sonora que nos acompaña durante todo el viaje es asquerosamente pesada, aburrida y machacona.
Pero no todo queda ahí, los efectos sonoros son para echarse a llorar. Da igual que blandamos una espada más o menos grande, que nos desplacemos por tierra, o por vegetación… todo suena igual de monótono.
Edición Española
Sacred 2 cambió de distribuidora, de FX Interactive pasó a Bandai y no podemos más que echar de menos las manos de la primera a la hora de localizar un producto a nuestro idioma. En inconcebible que a pesar de anunciar que está en castellano íntegramente, existan muchos diálogos en inglés por ahí sueltos. Máxime teniendo en cuenta que estos problemas vienen heredados de la versión PC que salió bastante tiempo antes como para haber sido detectados (que lo fueron) y corregidos.
Conclusión
Sacred 2 es un juego complicado de manejar, sobre todo al principio, poco agraciado gráficamente, con una historia bastante ridícula (error absoluto teniendo en cuenta que es un juego de Rol) y con un multijugador que no ha evolucionado nada desde el anterior título.
Lo mejor: Que hay otras opciones en las estanterías.
Lo peor: Es malo en general, no vamos a hacer más sangre de la necesaria.
