
Empecemos por el final: el proyecto de remozar el primer Tomb Raider ha sido un éxito rotundo, espectacular. No por ello hemos de hacer menor mención a Tomb Raider Legend, pero lo cierto es que en este no apreciamos el delicado trabajo con el que ha sido elaborado el prístino título de la saga. El apartado técnico ha sido mejorado sobresalientemente, desde las texturas de los escenarios hasta los modelados de Lara y sus diferentes enemigos. Asimismo los escenarios han sido cuidados con gran esmero, sin perder la cautivadora esencia que ha caracterizado a la franquicia desde sus inicios. Todos los elementos han experimentado una transformación que salta a la vista desde el primer momento.
Además de este lavado de cara técnico que lo convierte en un título que aguanta el tipo en la presente generación, se ha cuidado de especial manera la adaptación de la jugabilidad pétrea y anticuada de la versión original a la jugabilidad más ágil y con un sistema de apuntado actualizado de la versión actual. Esto ha conseguido directa o indirectamente que la dificultad disminuya al ofrecernos un control más directo sobre el personaje, si bien el desarrollo jugable sigue siendo a veces asfixiante.
El punto flojo, por no decir famélico, de esta reedición es el apartado sonoro, estridente e insoportable cuantos los vídeos nos dejan conversaciones entre personajes. No es así a lo largo de las misiones, donde el sonido ambiental y los emitidos por nuestros enemigos son correctos.
Tomb Raider Legend
Tomb Raider Legend, una obra de carácter más impulsivo, también ha recibido un trato a la altura de las circunstancias, aunque quizá nos sorprende menos por ser un título nacido en PlayStation 2, cercano respecto a la actual generación en comparación con las plataformas Saturn y PlayStation 1 que vieron nacer a Lara. Es por ello que aunque el salto técnico es reseñable (con una notable mejora de las texturas), el resultado queda soslayado por la aparición del Anniversary en alta definición, que sin duda centra toda la atención por ser el primero y uno de los más brillantes de la saga. No obstante Legend, además de un buen registro técnico, ofrece un afinamiento jugable, apreciándose también mejoras en el aspecto sonoro ambiental, aunque en absoluto son tan destacables.
Tomb Raider Underworld
El Tomb Raider de nueva generación, de gran calidad tanto en su vertiente jugable como en la técnica, retomando la línea de los primeros títulos de la saga, más dados a la plataforma y a la soledad de los escenarios salvajes que a la acción. Una obra notable de la que poco podemos comentar desde la óptica de la reedición, pues se trata del mismo Underworld en alta definición que vio la luz a finales del año 2008 en X360 y PS3. Los lectores que deseen profundizar en su análisis pueden hacerlo pulsando aquí.
Conclusión
Tomb Raider Trilogy es una fantástica colección que aúna tres títulos referenciales de los tres periodos de la historia de la saga. Tomb Raider Anniversary, como un fiel representante de las arduas expediciones de la primera Lara; Tomb Raider Legend, notable obra del periodo confuso de una saga en busca de una nueva identificación; y Tomb Raider Underworld, destaca creación que devolvía a Lara Croft a un mundo de calidad en el universo de la alta definición. Al margen de este último, los dos anteriores han sido tratados con detenimiento, no limitándose a ser reediciones con poco que aportar en el sentido técnico y jugable, siendo estos más sobresalientes en Tomb Raider Anniversary. La única pega que podemos poner a esta colección es la nula inclusión de nuevos elementos que merezcan ser reseñados, un punto que puede echar hacia atrás a quienes compraron dichos juegos en su época. Aun así, el moderado precio de esta colección (29'95€) la convierte en un imprescindible irresistible.
