
Reviviendo el pasado…
Me llamo Torque. Estoy encerrado en una prisión de alta seguridad por asesinar a mi mujer y a mis hijos. No recuerdo exactamente lo que pasó, pero yo estoy seguro que no lo hice. Ahora eso ya es secundario. Algo ha ocurrido, horripilantes criaturas han aparecido ante mis ojos, monstruos con cuchillas como brazos que no venían precisamente a darme una bienvenida. Me he escapado, y pensaba que una vez en la ciudad me encontraría a salvo, pero también estaba equivocado.
Baltimore se ha convertido en un infierno, donde todos los que murieron en trágicas circunstancias han regresado y tampoco precisamente con buenos humos. Sus atormentadas situaciones les han perseguido al más allá y ahora se han convertido en sus principales armas. La ciudad parece una casquería de los horrores y decenas de cuerpos mutilados yacen muertos en mitad de las calles. Y por si fuera poco, la voz de mi mujer atormentándome unas veces, aconsejándome otras o avisándome del peligro resuena en mi cabeza. ¿Me estaré volviendo loco? No lo se… veo flashes de luz, cuerpos mutilados volando y acto seguido monstruos de ultratumba queriendo mi cabeza.
… forjando un futuro.
En nuestro periplo por las calles y lugares de Baltimore, nos encontraremos con supervivientes. Estas personas son las que nos permitirán redimirnos de nuestro pasado, o por el contrario, convertirnos en una bestia sanguinaria. La decisión es nuestra. Nuestra atormentada mujer nos implorará clemencia por los desafortunados, pero nuestra fuerza interior nos pedirá que acabemos con su tormento, y en algunos casos, como el de los drogadictos, que limpiemos la ciudad de semejante escoria. La última palabra la tenemos nosotros, y dependiendo de lo que hagamos, nuestra propia apariencia y capacidad de ataque variarán sustancialmente.
A lo largo de toda la aventura la situación de agobio será constante. Generalmente nos moveremos por un escenario desierto, que en cuestión de segundos se llenará de criaturas salidas del averno de las que tendremos que dar buena cuenta. Nuestra capacidad armamentística tampoco ayudará mucho, ya que sólo podremos portar 2 tipos de armas. Algunas veces esta elección nos llevará al más absoluto de los suicidios, así que hay que asegurarse de elegir bien.
Por otro lado está el propio escenario, algunas veces demasiado angosto como para poder huir sin recibir daño provocará que disparar a todo lo que se mueva y a lo que no lo haga también, se convierta en nuestra prioridad. De la munición, aunque hay mucha repartida por el escenario, andaremos escaseando en muchas situaciones; por ejemplo, tras salir de un amigable encuentro como el antes descrito.
Los puzzles que presenta tampoco son el colmo de la originalidad (buscar interruptores o mover cajas serán los retos más difíciles a los que nos tendremos que enfrentar), pero teniendo en cuenta el género de juego que tenemos entre manos, nos permiten un rato de recreo entre tanta carnicería.
Gráficos
El aspecto técnico luce a un buen nivel. Las animaciones de los enemigos resultan convincentes y los escenarios cuentan con multitud de detalles, entre los que la sangre, como era de esperar, resulta la principal protagonista. El juego de luces además nos mete más de lleno dentro de la aventura. Pasar por un corredor con un fluorescente chisporroteante como única fuente de luz, con las paredes salpicadas de sangre, cuerpos mutilados por los suelos y la sensación de que “algo” nos espera a la vuelta de la esquina se convierte en un reto que nos pondrá más nerviosos de lo que quisiéramos reconocer.
Música/Sonido
Quizás, uno de los principales protagonistas. Durante todo el viaje el más absoluto silencio nos acompañará. Sólo el llanto o los gritos de desesperación, las cuchillas o el reptar de nuestros amiguitos, llamadas telefónicas desconcertantes y nuestra difunta esposa resonando en nuestra cabeza romperán ese silencio, que por otro lado, provocará que no estemos tranquilos ni un solo momento.
Edición española
Correcta en todos los sentidos. Tanto textos como voces aparecen doblados al castellano.
En resumen
Cualquier survival-horror (o juego de acción con algunos sustos) que se precie tiene que ser capaz de provocar una sensación angustiosa de miedo a lo desconocido, y Los Lazos que nos Unen lo consigue con éxito. El apartado técnico está bien cuidado, y aunque existan opciones que le superan, este sigue siendo una buena opción para ponerse nerviosos delante de la pantalla.
Lo mejor: La ambientación, la historia y su cuidado apartado técnico.
Lo peor: El sistema de grabación a base de checkpoints y algún pequeño fallo de la IA.
